Fernando Aberto Armas Asín
Profesor Asociado del Departamento Académico de Humanidades y miembro del Centro de Investigaciones de la Universidad del Pacífico
El estudio de la historia del turismo en América Latina ha experimentado un notable crecimiento en las últimas décadas. Esta historiografía se ha desarrollado en países como Argentina, Chile, México, Perú y Brasil, dando pie a los primeros estudios regionales. El turismo, actividad relevante por su impacto económico en la región, ha tenido un valor especial en términos cuantitativos para el Caribe, México, Perú y Costa Rica. Su dinamismo no solo impulsa las economías regionales y locales, sino que también está asociado al tiempo libre y los viajes de diversos segmentos de la población, tanto a nivel nacional como internacional. Como agente transformador de la vida social, su desarrollo ha contado con la intervención de empresarios, la sociedad organizada —gremios, asociaciones y comunidades— y el Estado. Desde la perspectiva histórica, su abordaje ha sido múltiple: se han explorado aspectos sociales —como el desarrollo de lugares de interés, el rol de la clase media o la participación vacacional de los trabajadores—, arquitectónicos —análisis de infraestructuras—, económicos y empresariales —como el estudio de los hoteles—. Abordar todos estos aspectos en un libro es una tarea compleja, aunque en Perú ya existen esfuerzos destacados de historia local en esa línea. Es en este contexto de desarrollo historiográfico sobre la actividad turística que debemos valorar el re-ciente libro sobre la historia del turismo en Chile, dirigido por Juan Carlos Yáñez.
Yáñez es un historiador que, durante los últimos años, ha trabajado en esta línea historiográfica en su país. Sus estudios sobre historia obrera y social lo llevaron a investigar las políticas estatales de turismo y las organizaciones del sector. Este interés lo condujo a percatarse de la necesidad de un libro que aporte una visión integral y de larga duración sobre la historia del turismo, mirada que, como reconoce el mismo autor, suele ser muy escasa (p. 37). Ese es el objetivo del libro, resultado de un esfuerzo colectivo de varios investigadores en la materia. Se trata de un trabajo innovador, pues sus nueve capítulos, a cargo de siete investigadores, abarcan el desarrollo de la actividad en Chile desde mediados del siglo XIX hasta mediados de la década de 1970, aproximadamente.
Pero además de este logro hay que reconocer otros más específicos. En el capítulo inicial —elaborado por el mismo Yáñez—, se define el fenómeno del turismo, se revisa la literatura para comprender su desarrollo a escala global y en América Latina y se concluye con un balance historiográfico de la producción chilena, igualmente prolífica en las últimas dos décadas. También resulta de gran utilidad la relación de las fuentes que el autor describe para el estudio del turismo —los archivos del Ministerio de Fomento, las revistas de la Biblioteca Nacional, o los debates del Congreso Nacional—, así como su propuesta de periodificación desde el punto de vista de las políticas públicas. Esta contextualización historiográfica resulta muy útil para investigadores, ya que se complementa con las in-troducciones de algunos de los capítulos —algunos construidos bajo un modelo de artículos autónomos—, las cuales abordan someramente la literatura chilena relativa a los temas específicos tratados.
Otro aporte, sin duda, es que tres capítulos —dos de Yáñez sobre el Departamento de Turismo y el municipio de Viña del Mar, y el de Humberto Rivas sobre el Estado y el turismo— delinean una aproximación a las políticas públicas del siglo XX. Se analizan los esfuerzos del Estado central y los gobiernos locales para estimular la actividad, alineados no solo con el interés de promover el desarrollo nacional de manera más amplia —bajo ideales desarrollistas, liberales y otras tendencias en la aciaga historia de Chile y la región—, sino también con la convicción de apoyar esfuerzos que involucraban a actores diversos y complejos, como empresarios e instituciones de la sociedad civil. Contar con un esquema más o menos claro de las leyes y organismos creados durante ese siglo permite entender mejor las dinámicas de las políticas públicas. Se trata de una contribución al marco legal y a la historia del fomento turístico estatal, que se enmarca en el conjunto de estudios regionales que también han enfatizado en la relevancia de las políticas públicas durante el proceso seguido por el turismo.
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